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Escribe:
Nicolás Li Calzi
Arquitecto egresado de la Universidad de la República. Especialista en gestión de calidad ISO 9000. Graduado en Accesibilidad y Diseño para Todos. Docente universitario.

 

Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.

Aristóteles (384 AC – 322 AC)

 

La detención o retroceso de la evolución política, cultural, económica, social, etc. demuestra la ralentización de los procesos de democratización del espacio público.

“La historia de la ciudad es la de su espacio público. Las relaciones entre sus habitantes y entre el poder y la ciudadanía se materializan, se expresan en la conformación de las calles, las plazas, los parques, los lugares de encuentro ciudadano… El espacio público define la calidad de la ciudad, porque indica la calidad de vida de la gente y la calidad de la ciudadanía de sus habitantes… La diversidad hace posible el intercambio y tiene como condición que haya un mínimo de pautas comunes – de civismo – que hagan posible la convivencia…“ (1)

EL VADO

El vado, o rebaje de cordón peatonal, es una herramienta para permitir a los peatones descender con seguridad a la calzada para continuar con su itinerario dentro del espacio público. Si bien, aquellas personas que poseen alguna discapacidad motora son los principales beneficiados de su existencia, su utilidad no es exclusiva de estos. Por lo que la denominación popular de “rampas de discapacitados” es uno de los principales conceptos a erradicar.

Existen varias tipologías para su materialización: vado de un plano inclinado (vado Barcelona), vado de 3 planos inclinados, vado de esquina deprimida, o vado de acera deprimida.

Su utilización depende del tipo de acera donde se instala y de las condiciones espaciales de dicho cruce.

EL VADO Y LAS ORDENANZAS

A nivel internacional, el diseño de esta herramienta ha mutado con el pasar de los años contemplando la seguridad y confort de los usuarios, de los peatones en general. Nuestra materia legislativa técnica tiene una fuerte impronta española, de hecho, su base data de la década de los ochenta y noventa donde el Real Patronato de la Discapacidad de España aportó el conocimiento que existía en la materia a profesionales nacionales que en aquel entonces se encontraban vinculados con el mismo.

Hoy, el foco de esta nota, está centrado en la realidad de los vados montevideanos y en el supuesto avance generado.

La primer ordenanza en materia de accesibilidad al medio físico vió la luz en el Montevideo de 1989. Por aquel entonces, la Intendencia Municipal de Montevideo, en el “Volumen XV – Planeamiento de la edificación” de su Digesto Municipal, contenía el “libro XVI – Planeamiento de la edificación, Parte Reglamentaria”, el cual dedicaba un título expreso (Título XIV) para las disposiciones especiales para proyecto y acondicionamiento urbano para personas discapacitadas.

En su sección III – CRUCES PEATONALES, el artículo R.1846. nos decía: “Rebajes de cordón. En las esquinas y los cruces peatonales en todas las direcciones hábiles, se salvará el desnivel entre acera y calzada, mediante rebaje de cordón y dando a la acera la pendiente adecuada para su correcto acordamiento con el nivel de la calzada. Dicha pendiente no será mayor a un 10%, con un ancho nunca menor a un metro. Los rebajes deberán acordarse lateralmente con los niveles de la acera, con una pendiente no mayor al 30% en el punto más comprometido. Fuente: art. 12 Resolución Nº 152/89”

Esta disposición reglamentaria para la construcción de los vados peatonales vió su fin en el año 2008, con la Resolución Nº 5529/08, cuando la IM decide sustituir las disposiciones existentes en dicho Título XIV. La nueva redacción, hasta hoy vigente, nos dice: “Artículo R.1838 – Condiciones de los elementos de la urbanización: … Rebajes de cordón (vados) y separadores de seguridad. Los rebajes de cordón o vados se ajustarán a lo establecido en las Normas UNIT 905 y 969.”

Cabe destacar que en 2010, UNIT órgano encargado de elaborar la normativa técnica en nuestro país, unifica parcialmente casi todas las normas técnicas existentes en materia de accesibilidad al medio físico en el documento llamado Norma UNIT 200 “Criterios y requisitos generales de diseño para un entorno edificado accesible”.

Ahora la referencia no será más la Norma UNIT 905 para los vados, sino que regirá la Norma UNIT 200, donde los requisitos técnicos son exactamente los mismos.

Con eso resumimos que desde 2008 a la fecha, la manera de ejecutar los vados peatonales en el espacio urbano está dictada por dicha norma técnica.

Entonces, ¿Por qué vemos ejecuciones nuevas que no concuerdan con dicho requisito técnico OBLIGATORIO, ya que forma parte de la Normativa Departamental de Montevideo?

La razón, una sola.

FALTA DE COORDINACIÓN INTERNA. AUSENCIA DE GESTIÓN GLOBAL.

La coordinación normativa es una materia muy delicada, puesto que al modificar un punto, posiblemente las repercusiones no sean solo en un lugar del libro sagrado.

En el Volumen “VII Obras – Parte Legislativa, Título II, De las veredas, Capítulo III, De las prescripciones constructivas”, el artículo D.2209 dice: “…En los predios esquina, o en casos especiales en otros, se podrá exigir la construcción de una o más rampas para el tránsito de discapacitados. Si corresponde, el Servicio de Estudios y Proyectos Viales suministrará detalle de las mismas conjuntamente con los respectivos permisos para la construcción de las veredas. Los rebajes de cordón necesarios para las mismas serán efectuados por el Servicio de Mantenimiento Vial a pedido del Servicio de Estudios y Proyectos Viales. Fuente: Dto.JDM 23890 de 12.04.1988 art. 1; Dto.JDM 15854 de 08.01.1973 art. 31”.

Como explicamos en artículos anteriores, un artículo con base D (Decreto de la JDM) es de mayor rango que un artículo con base R (Resolución del Intendente).

En el Servicio de Estudios y Proyectos Viales, ubicado en el piso 7 del Palacio Municipal, los vados peatonales se continúan ejecutando a la vieja usanza.

Si bien el documento que se entrega es una versión actualizada a Setiembre de 2011, los requisitos técnicos que se emplean para la ejecución de vados en el espacio urbano, refieren a requisitos derogados en el año 2008.

Desde octubre de 2002, por Resolución N° 4030/02, existe un Convenio suscrito entre la IM, la Sociedad de Arquitectos del Uruguay y el Instituto Uruguayo de Normas Técnicas, cuyo objeto es establecer mecanismos de coordinación de esfuerzos y propiciar la gradual eliminación de las barreras arquitectónicas y urbanísticas en la ciudad de Montevideo y donde, luego de suscrito ese Convenio, se designó una Comisión de Seguimiento que funciona en la órbita de la IM, la cual realiza el control del cumplimiento de este Convenio, y evalua los resultados obtenidos. Está integrada por representantes de las tres partes, y la representación de la IMM incluye, entre otros, un delegado de la “Comisión de Gestión Social para la Discapacidad”.

Pero en ningún momento de estos 11 años de trabajo participó de manera sostenida y continua el Servicio de Estudios y Proyectos Viales.

Hoy en la revisión de la ordenanza aprobada en 2008, y a contrapelo de la tendencia internacional y nacional en materia de accesibilidad al medio físico, desde algunos de los sectores integrantes de la Comisión de Seguimiento se plantea volver a la construcción de vados casi obsoletos como los de la década del ochenta del siglo pasado.

En el nuevo proyecto de actualización del Título XIV se establece que es de aplicación en las vías, espacios y equipamientos urbanos, en los edificios y equipamientos de los mismos, ya sean de uso público o privado a construir, reformar o ampliar. Que en todos los casos en que se indique que aplica la Norma UNIT 200, es la vigente al primer día hábil de enero del año en curso, salvo en los casos en que ésta no lo prevé o se exceptúa algún requisito, se establece especialmente en la presente Reglamentación las exigencias aplicables.

Cuando arribamos al Artículo R. 1839, que refiere a los elementos del mobiliario y equipamientos urbanos, se dice que es de aplicación la Norma UNIT 200, con las siguientes excepciones:

Rebajes de cordón (vados) y separadores de seguridad: en la pendiente de los planos laterales se admitirá una pendiente máxima de 20 %.

Con la excusa de la adecuación gradual de los entornos, como si Uruguay estuviera enclavado más abajo que el tercer mundo, lo que se está queriendo hacer es involucionar en materia técnica respecto al avance conseguido en 2008.

VISIONES CALIFICADAS

Habiendo consultado a profesionales extranjeros(2) especialistas en la materia, “existen dos razones básicas por las que no se deben utilizar pendientes laterales de hasta un 20% en los vados de tres pendientes: 
· Pueden provocar el volcamiento de una silla de ruedas y/o coche de bebe.
· Aumentan las posibilidades de caídas, especialmente en personas mayores, personas con discapacidad cognitiva, visual, etc. 

Decisiones de este tipo podrían alterar el Itinerario Peatonal Accesible, ya que se pondría en riesgo la continuidad, seguridad y autonomía de los peatones en los puntos de cruce entre los itinerarios peatonales y los vehiculares. La normativa española (Orden VIV/561/2010, de 1 de febrero, por la que se desarrolla el documento técnico de condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados) en la que participamos como equipo redactor, establece en el Artículo 20. Vados Peatonales, Numeral 8: “En los vados peatonales formados por tres planos inclinados tanto el principal, longitudinal al sentido de la marcha en el punto de cruce, como los dos laterales, tendrán la misma pendiente” (entre el 8 y 10%). En el libro “Accesibilidad en los espacios públicos urbanizados”, publicamos un artículo en el que analizamos los parámetros utilizados en distintos países (Australia, Canadá, EEUU, Francia, Suecia y España), todos ellos considerados como referentes en materia de accesibilidad. En este artículo se encontrará una tabla en la que se indican las diferentes pendientes laterales utilizadas en estos países (pág. 59 – fig.3), y se verá que los valores asignados son muy variados. Australia, por ejemplo, permite hasta un 45% de pendiente lateral. Con esto, lamentablemente sí existen países que contemplan porcentajes altos en las pendientes laterales de los vados, pero también hay que decir que son ordenanzas antiguas y la tendencia de las ordenanzas más recientes es a unificar los valores de las 3 pendientes del vado a porcentajes que no superen el 12%, siendo recomendable como máx. el 10%, como está sucediendo en España con todas las normativas autonómicas.” (3)

EL DESENLACE

En resumen, lo peor de la ignorancia es que, a medida que se prolonga, ésta adquiere confianza.

Hacer espacio público, hacer ciudad, con requisitos derogados, más allá de la flagrante infracción que eso implica, es no tener consideración de los avances y estudios realizados por el colectivo técnico nacional e internacional, que busca mejorar las prácticas con el fin de realizar ciudades para todos los habitantes.

Un material inadecuado, un diseño no apto para todas las personas. No debemos esperar para mejorar situaciones como las sucedidas en la vecina orilla, donde la Justicia condenó al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires a indemnizar a una mujer que se cayó mientras intentaba cruzar la calle en la esquina de San Juan y Pasco(4).

En aquella situación, los jueces hicieron hincapié en el material utilizado. Quizás en nuestra situación, los jueces hagan hincapié en la utilización de normas derogadas con requisitos no conforme a la normativa técnica vigente.

También desde nuestra representación técnica en dicho ámbito de discusión, queremos promover la no aprobación de exclusiones en los requisitos normativos, que conlleven a prácticas en el espacio urbano que en el mundo se consideran contrarias a la mejora de la calidad del espacio urbano. No existen recetas para solucionar todas las esquinas de una trama urbana. Se deben estudiar caso a caso y aplicar las reglas de juego que más se adecuen a su situación, sin desmerecer la seguridad, el confort y el uso autónomo de la ciudad.



(1) El espacio público, ciudad y ciudadanía | Jordi Borja, Zaida Muxi | Barcelona, 2000

(2) OAAMB | Oficina de Arquitectura, Accesibilidad y Movilidad de Barcelona ROVIRA – BELETA Accesibilidad S.L.P.

(3) OAAMB | Arq. Rafael Reyes y Arq. Ana María Vieites.

Vado según ordenanza año 1989, construido recientemente en el Corredor Garzón.

Vado según ordenanza año 1989, construido recientemente en el Corredor Garzón.

 

Vado según ordenanza año 2008, construido recientemente frente al Teatro Solís.

Vado según ordenanza año 2008, construido recientemente frente al Teatro Solís.

Secuencia de uso en paso peatonal por grupo de personas.  NOTA: Los vados en pasos peatonales deben tener otra conformación que abarque la longitud del cruce peatonal. En Montevideo son contados los casos de vados de tres planos inclinados por eso elegimos esta situación para ilustrar el cruce y la modalidad de las personas en el deambular urbano, para contraponerlo con el diseño mostrado en la situación anterior.

Secuencia de uso en paso peatonal por grupo de personas.

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NOTA: Los vados en pasos peatonales deben tener otra conformación que abarque la longitud del cruce peatonal. En Montevideo son contados los casos de vados de tres planos inclinados por eso elegimos esta situación para ilustrar el cruce y la modalidad de las personas en el deambular urbano, para contraponerlo con el diseño mostrado en la situación anterior.

La Yapa: vado SIN PALABRAS en Rambla Sur.

La Yapa: vado SIN PALABRAS en Rambla Sur.